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Sunday, April 20, 2008

Demasiado buenos como para que no sean un post de por si (2 cronicas deportivas ajenas)

Ya no quiero aburrir a nadie con que fue mi cumple el 11 y bla bla bla. Solo quiero decir esta vez, inmediatamente antes de presentar lineas ajenas, que estuve y estoy muy emocionado despues de leer todos aquellos espectaculares saludos que me llegaron a partir de mi fecha. Si es que han tenido la oportunidad de revisar los 30 y tantos comentarios del post anterior, se daran cuenta que la calidad de los mismos es inmensa. Quiero creer que puedo ser un 'buen amigo de sus amigos', como dice Carlitos y que puedo expresar - aunque sea de manera algo torpe - el infinito carinho que tengo por mis bienamados companheros. Es justo y necesario porque a traves de las lineas que me han dedicado (ojala pueda merecerlas) el efecto ha sido el producir en mi aquella felicidad tan brava de la que siempre hablo, sea epicurea o no.

Ambas tienen que ver netamente con el futbol y mi aficion por el arco. Primero quiero colgar aqui lo que mi entranhable amigo del alma, Carlos Bracamonte Ruiz de Somurcio Quespis Kanchas Kasunchis Winhaupaj del Cuesco, me mando por e-mail el dia 11. Originalmente terminaba con 'Un abrazo grande, buen amigo' y me quede mudo luego de leerlo. La pluma de este joven hace palidecer la mia y puedo proclamar con orgullo que uno de mis mejores amigos es colega, companhero de colegio y de universidad. Al dia siguiente, le rogue encarecidamente que lo colocase como un comentario en Rostros, puesto que merece y merecia ser leido por todos aquellos que nos acompanhan en esta pagina. Es brutal, es fascinante, es demasiado bueno como para que no sea un post de por si. Carlos fue generoso de cumplir con mi peticion, pero aun asi considero que tiene que estar en pagina central. Verdad que me diran que opinan?

Dudamos de la existencia de ese arquero.

Un muchacho me cuenta que hace unos años, durante un partido de fulbito en esta universidad, vio a un arquero un tanto robusto y de ojos claros encajar sus puños en la nariz de un rival gordo y odioso. Lo que le sorprendió no fue el golpe, sino la manera espectacular y gatuna de encajarlo, como si de salir a cortar un centro se tratara. Dice que ese salto le recordó al loco Gatti, a Navarro Montoya, a Ubaldo Matildo Fillol desviando un balón lanzado por el propio Maradona o Bochini. Aquella tarde, el arquero vistió calcetines amarillos.

Otro joven asegura haber visto el mismo estilo de atajar. El arquero que vio vestía un short azul corto, zapatillas de lona, pero también calcetines amarillos. El joven sostiene que, de cuando en cuando, al portero le encantaba salir de su área e ir al ataque en un arranque de locura (no sabemos si estimulado por la ausencia de Litio). No descarta de que se trate del mismo arquero: tenía también ojos claros, usaba guantes que jamás prestaba y fue en la misma cancha de fulbito, aunque al final del partido lo vio escabullirse guardando sus implementos en una maleta que promocionaba a la Coca Cola. “Era Higuita… Era Higuita”, sentenció.

Un ex delantero, que prefiere mantenerse en el anonimato, pero que ostenta el récord universitario de convertir cuatro goles en un solo partido, me cuenta de que es posible que le haya convertido varios tantos al mencionado arquero. Esta vieja gloria del fulbito universitario -ahora retirado-, asevera haberlo visto: se acuerda de sus ojos claros, recuerda haberlo escuchado dando seguridad a su zaga, vistiendo un short azul y calcetines amarillos. Dice que hasta compartieron tragos, amistad y mujeres. Luego, el delantero hace un silencio, prende un cigarrillo, queda como ensimismado añorando los goles perdidos y hundido en la gordura con la que lo doblegó el retiro.

Entre las leyendas urbanas de esta universidad destacan la filiación de un ex rector a un grupo terrorista, las noches lujuriosas de las parejas estudiantiles sobre una pampa oscura y la destrucción de la escultura del “Che” Guevara en una facultad. Pero no fue hasta hace poco que escuché hablar de las atajadas de este arquero. “La verdad cuando es verdad, no se puede cambiar. Y es así como nacen las leyendas”, reza una salsa antigua de Tito Puente.

Hace diez años, formé parte del equipo de fútbol de esta universidad. Ya estábamos eliminados o a punto de estarlo. Y, si la memoria no me falla, recuerdo a un arquero de mi equipo pidiéndole al entrenador hacerlo jugar. Era su última oportunidad: al año siguiente se iría de la universidad. Pero no lo dejaron. Yo estaba en la banca, sentado a su lado. Él gritó. Renegó de su suerte, de cada gol que nos encajaron. Y presentí las mejores tapadas apresadas en su imaginación futbolera, detrás de esos ojos claros, de esos guantes y en esa banca que calentábamos los inadvertidos del fútbol. La leyenda de este arquero se ha extendido a niveles insospechados e inexplicables. Pero dicen que ahora es maestro de niños en el extranjero. Otros lo han visto arribar a Lima de incógnito cada vez que puede, recorrer sin desmayo bares y cabarets, ser amigo de sus amigos. Corre el rumor de que tiene el hábito extraño de perder sus vuelos de avión con el único fin de desafiar al destino en el último minuto, como quien mete un gol en los descuentos. Además, que ha intentado dejar el fútbol, pero el fútbol lo dejó antes. Tal vez el arquero que vi sea el mismo que el de las atajadas fugaces en el cemento de esta universidad. El mismo que se sentó a mi lado ese día de fútbol olvidable, de contundente eliminación, de impotencia, después del cual lo vi alejarse con el sinsabor de los héroes anónimos, vistiendo un short azul y un maletín blanco y viejo que promocionaba a la Coca Cola. Esa última tarde que lo vi no llevaba sus calcetines amarillos.

------Carlos Bracamonte

Otro joyon, senhores. A fines de los 90s, y en la casa de Reptil Jr. (uno de los amigos que quizas perdi, sin parafrasear a Jaimito) se celebraba un cumpleanhos mas del verde sucesor del enemigo de los Thundercats. Era octubre y nunca olvidare que la primera impresion de Jose Canchaya Cuntipallek Allascunti Mulusmulan Llameco Sanipatcum fue extranha (bueno, sera porque el es extranho?). Andabamos por alli Cabrin, Sexitar, Borrador, Jarrakanda (otro caido en combate) y yo, quienes reiamos a mas no poder ante cada ocurrencia propia o ajena. Solo el futuro Cheff Pepian se mostraba un poco retraido con su chela en la mano y casi puedo aegurar que esa noche no cruzamos palabra. Solo sabiamos que era de La Salle, igual que el anfitrion, y que alguna vez en la primaria estuvo en el Salescabro. Sea como fuere, nos vimos mas y mas despues y se empezo a hacer parte importante del grupo. Quizas ese gran grupo de camaradas sea solo un lejano recuerdo hoy (aunque nos juntamos casi todos durante mi ultima noche en Limon, ya viene inmediatamente la segunda parte), pero la amistad con el Cheff sigue intacta y hasta ahora no deja de crecer. Y esto es lo mas paja que ha escrito en su agitada vida:

Ya que nos hemos puesto sentimentales ahi va un momento de mi vida con el heroe de las mallas (no delas medias sino de las redes del arco).

Episodio 21.5.4 Año 2004
Pichanga en el Estadio Nacional Tribuna Sur - Loza Nº1

Era una tarde de invierno cuando decidimos luego de muchas postergaciones jugarnos nuestra respectiva pichanga de fulbito. El que les habla es un amante del fulbito, futbol y todo deporte que incluya lucha, competencia y adrenalina!!!. Jota, tambien amante del mismo deporte y recien llegadito de EEUU, me habia dicho para pelotear pero lamentablemnte nuestros otros amigos estaban ocupados o simplemente preferian fumarse un cigarro que pelotear con nosotros y gozar de unos minutos de deporte. Esa tarde nos acompañaba Eduardillo Pillo y un amigo suyo. Entramos por la unica puerta abierta, casi rozando con los barrotes de fierro e hicimos nuestra entrada triunfal a la famosa tribuna Sur del estadio Nacional. Apenas entramos vimos como unas cabezas extrañas levantaban la mirada hacia nosotros y otros acostados en las gradas se incorporaban y veian con vision de cazador la proximidad de su presa. No se hicieron esperar las famosas frases "choche les jugamoooos", "brother al toque saca tu equipo". Nosotros con un poco mas de sabiduria que lo que aparentan nuestros rostros sabiamos que nada es gratis en el estadio nacional. Sabiamos que la pichanga valia 1 sol por jugador y que el equipo ganador se llevaba toda la plata, sabiamos que no teniamos un buen equipo, sabiamos que era la primera vez que jugabamos juntos y que esos sujetos vivian de eso y que jugarse su pichanguita era el trabajo de todos los dias para llevarse unos soles a casa.

A Jota y a mi no nos importaban todas esas desventajas porque despues de todo estabamos comprando unos minutos de riesgo, de adrenalina y de competencia encarnizada. Son muy pocos los momentos en las vida de los hombres donde tienen ese privilegio para demostrar, en instantes de segundos, toda su inteligencia fisica y tecnica, y siempre acompañados de ese sonido compulsivo de nuestro corazon latiendo a mil por hora, con el cansancio apagando nuestros pulmones y el sudor saliendo de nuestra frente ante cada jugada explosiva.

Jugamos 4 contra 4: yo en la delantera, Eduardillo en la defensa, su amigo en el medio y Jotita en el arco. Empezó el partido y el equipo contrario comenzó a ser dueño de la pelota y comenzó a llegar con peligro en varias veces. Yo por mi parte comence a medir el partido, marqué, quité pelota, traté de salir jugando. Jotita con mejor fisico en ese entonces daba sus mejores atajadas, imponia toda su experiencia en este tipo de partidos donde no caben las equivocaciones. Gritaba y guapeaba como nunca al fiel estilo de Ramon Quiroga. El partido era luchado pero lo inevitable llegó, nos metieron el primer gol y unos minutos despues vino el segundo y nos ganaban 2 a 0 en apenas 8 minutos de juego. Acostumbrado a este tipo de partidos, donde la presion y la esperanza van golpeando tu criterio, comenzamos a jugar, a tocar y a patear mas al arco. Bajé unos metros mas y comenzamos todos juntos a crear futbol, el futbol de Valdano, el futbol de Cruyff, ese futbol bonito pero con fuerza y corazon!!. Ya con el cuerpo mas caliente empezó a trabajar mejor nuestra maquinaria muscular, de pronto quitamos una pelota, lanzamos el pase a Eduardillo que solo frente al arquero le pega en primera y nos pusimos 1 a 2. Y es ahi donde el partido se puso mas emocionane, donde el cansancio no te deja correr ni pensar, donde la piconeria y los fouls salen en cada jugada y donde la presion ya no es para nosotros sino para los otros. Corridas inolvidables, atajadas extraordinarias por parte de Jotita donde no podia permitir que entrara la pelota una sola vez. El tiempo trascurria, y el cansancio tambien, el otro equipo se intimidó y ya no atacaba tanto, nosotros seguiamos con la misma lucha, hasta que llegó el contragolpe soñado. Jotita agarró un tiro dirigido hacia él, me la lanzó con la mano hasta la mediacancha, la paré, la cubrí contra la patada malintencionada con la que vino mi enemigo, jalé la pelota a un lado como 2 metros y escuche la voz de Jotita que decia "Pateaaaaa" "Pateaaaaa al arcoooooo" y por 1 milisegundo vi que podia meterla, asi que solo la pateé y la pelota entró. El partido se puso 2-2. El equipo contrario despues de eso ya no quizo jugar, nos devolvio nuestro sol y se sentaron nuevamente en las gradas esperando una presa mas accesible a sus garras. Tomamos nuestras cosas y abandonamos la loza de la tribuna sur con otra victoria encima, ustedes diran por que victoria? si fue empate!!, bueno es como en el box si estas en el 5to round y tu contrincante se retira ganas el combate!!!

Dignidaaaaaaaaaaaad!!!!!!!!!!

Diganme ustedes, queridos lectores, si no es un tesoro tener amigos que te tienen en mente de esta manera. No dejen de decirme que les parecen aquellos recuerdos.

J